Hoy me provocó escribir sobre un tema que no deja de impresionarme, el poder del Karma, leyendo acerca de esto me tropecé con el siguiente pensamiento de Yehuda Berg: "Cuando alguien te hace daño y tu reaccionas, pierdes. Y lo que es aún mas sorprendente, según la Kabbalah, merecías ser dañado por esa persona, por un acto negativo que cometiste anteriormente en alguna otra área de tu vida"; el cual tiene mucha lógica porque así funciona el Universo, todas nuestras acciones van regidas por la Ley de Causa y Efecto, todas, las de esta vida y de vidas pasadas, tarde o temprano, regresan a nosotros en mayor proporción; el Karma es una cuestión de consecuencias, no de recompensas o castigos, es como una especie de Boomerang, por eso debemos ser conscientes y asumir la responsabilidad que tenemos sobre cada pensamiento, palabra y acción; así que la próxima vez que pase algo que no te guste, en lugar de preguntarte ¿Por qué a mí?, entiende que tú mismo, de una manera u otra, permitiste que "eso" pasara, y no te arrepientas, aprende de tus errores y toma decisiones distintas, decisiones que mas adelante tengan como consecuencia un buen Karma; recuerda que comprendiendo el pasado podemos modelar el futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario